Patricio Fuentes Pozo
Centro de Datos para la Conservación silene@andinanet.net |
La investigación se basó en la recopilación y análisis de información Biológica, Ecológica y Social y Económica, mediante la metodología de Evaluación Ecológica Rápida. Una vez que se contó con los insumos biológico, ecológico, social y económico se procedió a realizar una serie de análisis relacionados con las amenazas y los actores que se suscitan e influencian sobre el estado de conservación de los recursos. Paralelamente se determinó las oportunidades que presenta la zona para su conservación relacionadas con la riqueza biológica, geomorfología, importancia ecorregional, potencialidad turística y capacidad para proveer bienes y servicios ambientales, así como el interés del gobierno e instituciones locales y nacionales. La determinación de la alternativa de manejo, más adecuada para los recursos de
La región surgió del análisis de tres categorías de manejo, dos pertenecientes al Sistema de Áreas Protegidas (extensión de límites de la Reserva Ecológica Cayambe Coca "RECAY", y Reserva Biológica) y la de Bosque Protector.
La Segunda Fase de la Estrategia para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador (Cifuentes et al. 1989), identifica varias zonas del país como potenciales áreas protegidas, que pudieran ser incorporadas legalmente al Sistema, siempre y cuando los respectivos estudios de alternativas de manejo así lo determinen. El presente proyecto de investigación se localiza en una de las zonas propuestas como potencial área protegida.
El área de estudio se encuentra en la zona identificada como Río Cofanes-Playón de San Francisco, ubicada al nororiente del país en el área de influencia norte de la RECAY (ver mapa anexo). Posee una superficie aproximada de 150 000 ha de bosques montanos, páramos y lagunas, en la estribación exterior de la Cordillera Real. La zona se encuentra en buen estado de conservación, pero amenazada por el incremento de actividades como la minería y la construcción de la nueva Vía Interoceánica Norte que aumenta los riesgos de destrucción de hábitat y deforestación. El presente estudio, es el primero de su tipo en ser ejecutado en la región que pretende generar una línea base con información biofísica y socioeconómica con el fin de tener los argumentos necesarios que permitan iniciar un proceso de ordenamiento y control sobre el uso de los recursos naturales y potenciar el desarrollo de la población mediante la conservación de los ecosistemas.
La zona de estudio se halla ubicada al nororiente del Ecuador en la Provincia de Sucumbíos, por el norte limita con la carretera que une las poblaciones de Julio Andrade y Santa Bárbara, por el sur con la RECAY, por el este con el Río Chingual, limite natural con Colombia y por el Oeste con la divisoria de aguas de la Cordillera del Mirador. Se distribuye en un rango altitudinal que oscila entre 800 y 4 000 m s.n.m.
La presente investigación es de carácter analítico-descriptiva de tres variables: vegetación, fauna y aspectos socioeconómicos. De manera general, las técnicas e instrumentos se basaron en el inventario, diagnóstico y análisis de información ecológica y socioeconómica, mediante el empleo de la Metodología de Evaluación Ecológica Rápida (Sobrevila y Bath, 1992). Posteriormente y empleando los resultados generados, se realizó varios análisis de impactos y actores; de ventajas y desventajas que tendría la implementación de tres alternativas de manejo posibles, y la determinación de la categoría de manejo en base a la confrontación de los objetivos nacionales de conservación y el valor intrínseco de la zona de estudio. En la parte final de la investigación, se realizó una estrategia de gestión inmediata para la zona. Durante la investigación se generó tres mapas de la región, uno base y dos temáticos: mapa de cobertura vegetal y uso actual del suelo, y zonificación a escala de 1:50000.
Caracterización de la vegetación.- en el presente estudio se definieron dos grandes categorías de vegetación: vegetación natural y vegetación antrópica. A más de estos, en el mapa de cobertura vegetal y uso actual del suelo aparecen varios polígonos sin vegetación que corresponden a sitios de deslaves.
Vegetación Natural.- Está categoría de vegetación ocupa 130924,21 ha, equivalente al 85,83% de la superficie total del área de estudio. La Vegetación Natural se describe según Sierra et al. 1999).
Bosque siempre verde pre montano.- Ocupan una superficie de 7901,21 ha, equivalentes al 5,18% de la superficie total del área de estudio. Se localiza en el sector más bajo del área (700 - 1200 m s.n.m.). Estos bosques forman dos estrechas franjas ubicadas en las partes bajas de los Ríos Cofanes y Chingual, incluye también a La Barquilla, la zona de colonización más reciente de la zona de estudio. Las especies arbóreas representativas son: Ficus cuatrecasana (Moraceae), Ocotea cernua (Lauraceae), Rauvolfia sanctorum (Apocynaceae) y Wettinia maynensis (Arecaceae). Las especies de subdosel y sotobosque: Miconia pilgeriana (Melastomataceae), Inga ciliata (Mimosaceae), Macbridenia peruviana (Rubiaceae), Graffenrieda cucullata, Conostegia superba, Miconia dielsii, (Melastomataceae); Siparuna harlingii (Monimiaceae); Hamelia macrantha, Psychotria caerulea (Rubiaceae), Picramia magnifolia (Simaroubaceae), Alchornea pearcei, Acalypha diversifolia (Euphorbiaceae) y Carica microcarpa (Caricaceae). Entre las hierbas se encontró: Besleria aggregata (Gesneriaceae), Pseuderanthemum ctenospermum (Acanthaceae) Pavonia castaenifolia (Malvaceae), Calatea bantae (Maranthaceae), Pilea pubescens (Urticaeae).
Bosque siempre verde montano bajo.- Abarca 24775,5 ha, equivalentes a 16,24% de la superficie total del área de estudio. Se localiza entre 1200 y 2000 m de altitud; en la parte sur y suroriental, en sectores contiguos a los Ríos Cofanes, Chingual, alrededores de La Sofía, en la parte alta de La Barquilla, el Bijagual y Rosa Florida. Los bosques, de este tipo de vegetación, alcanzan alturas de 25 m, son siempre verdes y densos. Las especies más frecuentes son: Brunellia comocladifolia (Brunelliaceae), Guarea pterorhachis (Meliaceae), Alchornea percei (Euphorbiaceae), Morus insignis (Moraceae), Casearia mariquitensis (Flacourtiaceae). En claros de bosque se registró Viburnum triphyllum (Caprifoliaceae), Vismia baccifera (Clusiaceae), Croton sp. (Euphorbiaceae); Cecropia montana, y C. membranacea (Cecropiaceae). El subdosel y sotobosque esta formado por Conostegia superba, Miconia scutata (Melastomataceae), Siparuna harlingii (Monimiaceae); Eleaegia myriantha, Psychotria macrophylla (Rubiaceae), Piptocoma discolor (Asteraceae). Las especies de hierbas más abundantes: Habenaria monorrhiza (Orchidaceae), Besleria sp., Corytoplectus speciosus (Gesneriaceae), Gurania acuminata (Cucurbitaceae) y Sabicea colombiana (Rubiaceae), Pavonia castaenifolia (Malvaceae), Tradescantia zanonia (Conmelinaceae.
Bosque montano (neblina).- Presenta una superficie de 45 382,23 ha, correspondientes al 29,75% de la superficie total del área de estudio. Se distribuye en un rango altitudinal entre 2000 a 3000 m s.n.m. Este tipo de vegetación se encuentra en La Bonita, El Higuerón, La Fama, Sebundoy, La Alegría y Santa Bárbara; también en los cursos medios y medios altos de los Ríos Condué, Laurel, Chingual. Entre las especies de dosel: Calyptranthes af. paniculata, Myrcianthes sp. y Eugenia sp. (Myrtaceae), Cedrela montana y Guarea kunthiana (Meliaceae), Alchornea sodiroi y Hyeronima macrocarpa (Euphorbiaceae). En el subdosel se encontró: Huertea putumayensis (Staphyleceae), Dendropanax macrocarpum (Araliaceae), Calatola costaricensis (Icacinaceae), Elaeagia myriantha (Rubiaceae), Inga nobilis (Mimosaceae), Sapium stylare (Euphorbiaceae). En el sotobosque se resgistró Cyathea caracasana, C. straminea (Cyatheaceae), Dicksonia sellowiana (Dicksoniaceae), Carica microcarpa (Caricaceae), Hedyosmun scabrum (Chloranthaceae); Myrcia splendens (Myrtaceae), Brunellia cf. tomentosa, B. comocladifolia (Brunelliaceae), Podocarpus oleifolius (Podocarpus), Hyeronima macrocarpa (Euphorbiaceae), Ocotea sericea y O. benthamiana (Lauraceae). Miconia theaezans, M. tinifolia y Tibouchina mollis. También se encontró dos especies de Chlorantaceae: Hedyosmun goudotianum.
Bosque siempre verde montano alto.- Ocupa 22231,57 ha de superficie equivalente al 14,57% del área total de la zona de estudio. Se distribuye en un rango de 3000 a 3500 m s.n.m., incluye la Ceja Andina, una formación vegetal de transición entre los bosques andinos y los pajonales. Se encuentran en las cabeceras del Condué, del Tigre Grande, los alrededores de la Cordilleras La Garza, Mirador y Cerro Saratano por el occidente. Por el centro se localiza en las cabeceras de los Ríos Sucio, Laurel y de las Quebradas Garrapatal y La Alegría. La mayor superficie de este tipo de vegetación se localiza en el norte de la zona de estudio, sobre el tramo de la Carretera Cocha Seca, Santa Bárbara. La diversidad de árboles está representada por: Weinmannia cochensis, W. pinnata (Cunnoniaceae) Oreopanax ecuadorensis (Araliaceae), Hedyosmum goudotianum (Chloranthaceae); Hyeronima macrocarpa (Euphorbiaceae), Myrcianthes rhopaloides (Myrtaceae), Ocotea infrafoveolata y O. sericea (Lauraceae), Ruagea hirsuta y R. pubescens (Meliaceae), Prunus huantensis (Rosaceae); en subdosel y sotobosque se encontró: Miconia bracteolata, M. Pustulata y M. tinifolia (Melastomataceae).
Páramo.- Ocupa 29 850,21 ha de superficie, equivalentes a 19,57% del total del área de estudio. Se encuentra en un rango altitudinal que va de 3500 a 4500 m s.n.m. Los sectores con este tipo de vegetación son: Cordillera del Mirador, de la Garza, los Cerros Rocoso y Saratano; localizados al Occidente de la zona de estudio. Una pequeña superficie de páramo se encuentra en el suroriente de la zona, en la Cordillera de la Muralla, principal accidente geográfico que separa las aguas del Chingual y Cofanes. La vegetación dominante corresponde a formaciones arbustivas y herbazales de gramíneas. Las especies más frecuentes: Baccharis genistelloides, Diplostephium glandulosum, Gynoxys buxifolia, Mikania stuebelii, Munnozia jussieui y Werneria apiculata (Asteraceae), Hypericum laricifolium (Clusiaceae), Vaccinium floribundum y Pernettya prostrata (Ericaceae), Tillandsia complanata y T. tetrantha (Bromeliaceae), Centropogon erianthus y Siphocampylus giganteus (Campanulaceae), y varias especies de Agrostis, Brachypodium, Bromus, Calamagrostis, Cortaderia, Elymus, Festuca, Poa y Stipa (Poaceae). Una especie frecuente de este tipo de vegetación y característico de los páramos de Norte del país es Espeletia pycnophylla.
Vegetación Antrópica (áreas intervenidas).- Agrupa todas las áreas en las cuales la influencia del hombre es determinante, ha cambiado la estructura original de la vegetación y el paisaje, en su lugar han aparecido monocultivos y pastizales. Actualmente, la superficie que ocupa este tipo de vegetación es de 21235,06 ha, que corresponden al 13,91% del área total de la zona de estudio.
Se registró, 427 especies agrupadas en 233 géneros y 98 familias. De estas, 353 especies, 178 géneros y 76 familias corresponden a la Clase Magnoliopsida (dicotiledónea); 53 especies, 36 géneros y 11 familias pertenecen a la Clase Liliopsida (monocotiledónea); 21 especies, 19 géneros y 11 familias corresponden a Pteridophyta.
Índice de Diversidad de Simpson (IDS).- Los sitios muestreados corresponden a bosques medianamente diversos, esto se corrobora con la información y visita de campo. Por su parte el bosque de Loma Guagua presenta una diversidad entre mediana y altamente diverso, debido a que corresponde a un bosque de tipo primario sin alteración.
Índice de Valor de Importancia (IVI).- Se cita las especies con mayor IVI, registradas en cada uno de los cuatro transectos. La Bonita: Cecropia montana (Cecropiaceae), Dicksonia sellowiana (Pteridophyta). La Sofia Dacryodes olivifera (Burseraceae), Perebea xanthochyma (Moraceae), Geissanthus longistamineus (Myrsinaceae), Cyathea tortuosa (Pteridophyta), y Endlicheria sericea (Lauraceae). Santa Bárbara: Ocotea benthamiana (Lauraceae), Hedyosmum luteynii Chloranthaceae, Miconia jahnii (Melastomataceae), Ocotea sericea (Lauraceae) y Loma Guagua: Geissanthus quindiensis, Styloceras laurifolium, Ocotea infrafoveolata y Oreopanax ecuadorensis. No necesariamente, las especies con IVI más alto, son las más numerosas o abundantes.
Especies endémicas y en peligro.- De las 427 especies de plantas registradas, 25 (6 %) son endémicas. Todas estas junto a otras, cuyos datos estarían por confirmarse, constan en el Libro Rojo de las Plantas Endémicas, es decir están agrupadas bajo criterios de amenazas de desaparición o extinción (Valencia et al, 2000). La categoría EN A4c; C1 considerada de mayor preocupación ha sido determinada para Podandrogyne brevipedunculata especie en peligro de extinción. También Anthurium miniatum y Palicourea corniculata (VU B1 ab(iii)) y Aequatorium lepidotum (VU D2 *+) son consideradas Vulnerables. El resto de especies endémicas se hallan agrupadas en categorías de “menor preocupación”, 8 de ellas están dentro de LC considerada de preocupación menor, 7 especies están en NT especies “casi amenazadas”. Por otro lado, la lista de Especies de Árboles Amenazadas del Ecuador de la UICN (1998), incluye varias especies no endémicas, registradas también en la zona de estudio, las cuales se encuentran agrupadas en dos categorías así: Aeghiphila monticola, Brunellia acostae (Brunelliaceae), Geissanthus cf. pichinchae, Myrsine sodiroana (Myrsinaceae), Hyeronima macrocarpa (Euphorbiaceae) se encuentran en VU B1+ 2c que incluye especies que enfrentan alto riesgo de extinción en estado silvestre en futuro inmediato. Por su parte, el nogal Juglans neotropica está categorizado como EN A1 acd+2cd es decir se halla en peligro de extinción en estado silvestre en un futuro cercano, la población de la especie se redujo en un 50% durante las tres últimas generaciones.
La zona de estudio, jurídicamente, forma parte de las Parroquias Rosa Florida, La Bonita, La Sofía, Santa Bárbara y el Playón de San Francisco, pertenecientes al Cantón Sucumbíos. La población que vive en el área de estudio está representada por 2441 habitantes (INEFAN et al. 1993), la mayoría en la cabecera cantonal y en las dos parroquias más antiguas: El Playón y Santa Bárbara. La densidad poblacional es baja, alcanza el valor de 1,5 habit./km_ (INEFAN et al., 1993). A pesar de que la Amazonía es una de las regiones del país con más alto crecimiento demográfico por las migraciones desde la sierra y la costa (ECORAE, 1996), la zona de estudio es una de las menos pobladas, esto quizá se deba al completo aislamiento en el que ha permanecido.
Con relación a la actividad productiva, se señala que la superficie promedio de las fincas es de 50 hectáreas; sobre las cuales se desarrolla una estructura productiva de "tipo mixto", no solo por el hecho de estar en medio de las estribaciones de la cordillera; sino también por tener la influencia de los sistemas productivos de la parte alta de la sierra y de las tierras bajas de la Amazonía. De las dos, la influencia de la zona alta es predominante debido al origen de procedencia de la mayor parte de la población y a la facilidad de comunicación que existe con esta zona. La estructura productiva mixta, conjuga áreas de pastoreo con productos de altura como papa, maíz suave, trigo, cebada, ocas arvejas y habas; mientras que la zona media está formada por actividades productivas dominadas por extracción de madera, pastoreo, cultivos de maíz duro, yuca, plátano y frutas. En la parte baja se puede encontrar un sistema productivo formado por pastos, café y caña, en superficies pequeñas poco representativas y una creciente actividad extractiva de madera. Al respecto señalamos que la extracción de madera ha sido la principal actividad económica en la región; desde que se inició el proceso de colonización. Los bosques nublados contienen especies de madera económicamente valiosas, entre las que se destacan: matachi o encino, arrayán, motilón, aguacatillo, cedro y amarillo. Los destinos tradicionales de estas especies de madera son los aserraderos de San Gabriel, Julio Andrade y Tulcán, sitio último desde el cual, la madera es dirigida hacia Ipiales en Colombia. La producción de carbón para combustible es una actividad tradicional cuya producción tiene igual destino que la madera.
Existen varios asentamientos de colonos. Según el Mosaico de Áreas Intervenidas de Carchi - Sucumbíos de junio de 1990 se determinan 15 zonas de intervención con 888 lotes de tierra distribuidos en 14 787,3 ha. De esta superficie de territorio intervenido hasta el año de 1993; 9180 ha (62%) corresponden a tierras ubicadas en las estribaciones de la cordillera, en el Cantón Sucumbíos; la superficie restante equivalente a 5.603 ha (32%), se encuentra en la ceja andina ubicada en el callejón interandino, en la Provincia del Carchi. Actualmente y de manera oficial, se desconoce la superficie de tierras que no está legalizada, desde 1993 se han producido nuevos asentamientos en toda la región, siendo el de mayor dinamismo el sector de La Barquilla (suroccidente de la zona de estudio), el cual se ha visto favorecido con la llegada de la carretera desde Lumbaqui.
Con relación a las obras de infraestructura, la principal corresponde a la Carretera Lumbaqui La Bonita, que forma parte del Proyecto denominado Interoceánica Norte que unirá las poblaciones ubicadas entre Puerto El Carmen de Putumayo, Lago Agrio, Lumbaqui, La Bonita con la Sierra y Costa Norte del Ecuador (Ibarra, Tulcán, San Lorenzo).
Se definió la Categoría de Manejo para la zona de estudio mediante el análisis de los impactos y actores que inciden en la determinación del estado de conservación de los recursos naturales. Se recomienda una serie de actividades secuenciales posteriores a este estudio, que permitirán el inicio de la gestión ambiental en la región.
Contribución a Metas de Conservación Ecorregional.- la ecoregión de bosques submontanos y montanos de la cordillera real a la que pertenece la zona de estudio ha sido determinada como: “zona prioritaria para la conservación”, pues su estado es vulnerable y en cuanto a su protección es de máxima prioridad a nivel global (Dinerstein et al, 1995). Esta determinación de carácter internacional, destaca la importancia ecológica de la ecoregión a un nivel latinoamericano. Todos los tipos de vegetación natural presentes en la estribación exterior de la cordillera real, excepto el bosque siempre verde de tierras bajas, tienen continuidad y se hallan representados en la zona de estudio. a nivel nacional la región fue identificada como una “potencial reserva biológica” debido a la abundancia de recursos, la accidentada topografía y a su ubicación estratégica (Cifuentes et al., 1989). Estos factores le permiten a la región actuar como un corredor natural que une a la bioreserva del cóndor en nuestro país con el parque San Miguel y la reserva la cocha en Colombia Aguirre & Fuentes, obs. pers.).
Impactos y fuentes de impacto.- Mediante este análisis se identificó los principales impactos y sus fuentes, que actúan sobre los recursos, así como también facilitó la realización de una zonificación preliminar de la zona de estudio. Los impactos y sus fuentes fueron diversos, así también su localización, e incidencia en el tiempo. Entre los más importantes tenemos: Incremento del cultivo de papa, producción de carbón, la deforestación y pérdida de biodiversidad causadas por la construcción de la carretera y los nuevos procesos colonizadores, así como también los impactos potenciales que puede generar la actividad minera y el ya conocido “Plan Colombia”. Entre los “interesados” tenemos a los finqueros y colonos de la parte baja; finqueros de la parte media productores de madera, finqueros de la parte alta productores de papa y leche; la constructora de la carretera y la empresa minera.
Oportunidades de conservación.- A pesar de los fuertes impactos originados por la construcción de la carretera, el creciente proceso colonizador, el incremento de la actividad extractiva de madera, el inicio de la actividad minera, por el aumento del carboneo y la ejecución del Plan Colombia; pensamos que la zona de estudio y la región en general tienen buenas oportunidades para conservarse y mantenerse. Las oportunidades de conservación que tendría la zona de estudio, son varias y van desde la compleja geomorfología y el vulcanismo, pasando por la gran riqueza biológica, hasta la voluntad que tendría la población por mantener y legar a sus hijos, tan importantes recursos naturales.
Gestión para la conservación.- El presente trabajo motivó la conformación de una Fundación Ecológica local, encargada de velar por la protección y buen uso de los recursos naturales. Esta iniciativa se originó por acuerdos y conversaciones mantenidas entre los autores y varios pobladores, que buscaban una alternativa para generar un proceso de desarrollo sustentable. Por otro lado, el interés creado en el Municipio de Sucumbíos, para que inicie actividades de involucramiento dentro de un proceso de gestión ambiental, merece ser destacado; pues él como principal actor político, debe empoderarse y liderar la gestión que se inició con la elaboración del Plan de Desarrollo Estratégico del Cantón, dentro del cual, el componente ambiental es uno de los más importantes.
Alternativas de conservación.- La zona de estudio está formada por 152534 ha, que mantienen seis unidades de vegetación natural pertenecientes a la zona norte de la estribaciones exteriores de la Cordillera Real; se encuentra distribuida en un rango altitudinal que va desde el subtrópico cálido y húmedo a 700 m s.n.m., hasta los fríos páramos a 4000 m s.n.m.
Análisis de la categoría de manejo.- Se ha definido el aporte que esta área daría al Sistema Nacional de Bosques protectores y al de Áreas Protegidas, se analizó la categoría o sistema de manejo bajo el cual será posible cumplir con los objetivos nacionales de conservación y ejecutar los distintos proyectos de desarrollo que se efectuarán a futuro. En el análisis se consideraron los siguientes aspectos:
A continuación, se analizan tres de las alternativas de conservación más viables, que pudiesen ser establecidas en la zona; una de ellas se relaciona con la ampliación de los límites de la RECAY, otra con la implementación de Reserva Biológica y la tercera la de un Bosque Protector.
Ampliación de límites de la Reserva Ecológica Cayambe-Coca.- Ecológica y geográficamente, la extensión de límites de la Cayambe-Coca hacia el norte sería lo más aconsejable, pues todos los procesos naturales que ocurren en la zona de estudio estarían, aparentemente, garantizados en forma legal; aquí cabe hacernos la pregunta ¿hasta qué punto?, la respuesta es no lo sabríamos, lo que si conocemos es que la superficie de RECAY pasaría de 400 a más de 500 mil hectáreas, convirtiéndose en una de las áreas protegidas de mayor superficie del país. La ubicación estratégica de la Reserva, incrementada en superficie, la convertiría en una zona estratégica para la conservación a nivel binacional, pues limitaría con Colombia, donde existe una continuidad de áreas protegidas con el Parque Nacional San Miguel y la Reserva La Cocha.
Entre las desventajas o limitaciones de esta alternativa, podemos mencionar varios, relacionados con la jurisdicción política; el estado de la tenencia de la tierra, los mecanismos de manejo y los procesos de reestructuración del Ministerio del Ambiente. Además, la zona que sería incorporada a la RECAY, jurídicamente corresponde al Cantón Sucumbíos. Esto limitaría totalmente la extensión de los límites de la Reserva hacia el Norte, toda vez que reglamentariamente, el establecimiento de una área protegida debe realizarse en tierras estatales o del Patrimonio Forestal, y si su establecimiento ocurre en zonas ocupadas, el estado deberá desarrollar todo un proceso de expropiación, donde se requiere una fuerte inversión que el estado difícilmente podría liderar y solventar.
Reserva Biológica.- Cifuentes et al., (1989) mencionó la creación e implementación de un área protegida, en la zona norte de RECAY, está plenamente justificada. Coincidimos con la definición de potencial “Reserva Biológica”, pues sus características físicas y biológicas únicas, refuerzan tal definición así como también la determinación el uso potencial del suelo que es de conservación exclusiva. Pero los aspectos de índole social, política y administrativa, ya analizados, especialmente el que se relaciona con la tenencia de la tierra, limitan de forma absoluta tal establecimiento; a lo que podemos añadir que para su administración y manejo como Reserva Biológica implicaría la creación de todo un aparato administrativo (personal, económico); así como la generación de un plan de manejo integral que, a más de buscar puntos de coincidencia en el trabajo con RECAY, trate de evitar “choques y traslape” de funciones administrativas.
Bosque Protector Corredor Biológico.- Después de analizar las alternativas anteriores, la posibilidad de implementar un Bosque Protector contiguo a la RECAY, surge como una alternativa interesante y viable por varios aspectos:
a) La creación e implementación de un Bosque Protector Corredor Biológico no incide en el estado de tenencia de la tierra, este es respetado y más bien su legalización puede ser potenciada para que se cumpla con mayor celeridad.
b) Existe interés por parte de la población principalmente de las áreas más abandonadas y susceptibles de ser invadidas como son La Sofía, Rosa Florida, La Barquilla, de establecer un bosque de protección alrededor de las comunidades como una alternativa ante la llegada e “invasión de nuevos colonos”.
c) La mayor superficie del Cantón Sucumbíos podría formar parte del Bosque Protector Corredor Biológico; el liderazgo en su administración debería ser asumido por el Municipio, quien actualmente, cuenta con el soporte de la Ley de Descentralización del Estado, en la cual se delega y transfiere responsabilidades a los gobiernos seccionales para que administren sus recursos naturales. El uso del suelo y de los recursos podrían normarse mediante ordenanzas municipales que determinen niveles de alcance de las principales actividades de aprovechamiento de recursos.
d) Por último es preciso mencionar que varios objetivos nacionales de conservación considerados como de fomento y aprovechamiento productivo de los recursos del bosque como: Suministrar servicios recreativos de turismo, promover el establecimiento de zoocriaderos e invernaderos para investigación y uso, producir madera y forraje con rendimiento sostenido, proveer productos y subproductos del bosque, y mantener opciones abiertas de manejo y uso múltiple, se pueden cristalizar con mayor facilidad dentro del bosque protector, ya que las otras categorías, restringen casi de forma total su desarrollo y cumplimiento.
El estado actual de conservación de la vegetación es bueno. Cabe precisar que en cierto lugares, a pesar de tal afirmación, existe un aumento en la presión hacia la flora y fauna. La principal causa es la colonización desorganizada. Por el sur del área propuesta como Bosque Protector Corredor Biológico se observan actividades agropecuarias de nuevos colonos que tratan de afincarse en la parte baja del Río Cofanes.
La zona de estudio (152534 ha) mantiene seis unidades de vegetación natural de la zona norte de la estribación exterior de la Cordillera Real; se distribuye en un rango altitudinal de que va de 700 a 4000 m s.n.m.
La expansión de la frontera agropecuaria se ha evidenciado en la ocupación de zonas de montaña ubicadas en terrenos con fuertes pendientes, cuyo uso potencial, es diferente a este propósito. La sobre utilización del suelo, debido también a las prácticas inadecuadas de cultivo y el defectuoso estado de tenencia de la tierra; ha ocasionado el incremento de actividades extractivas de madera, ganadería y agricultura poco controladas.
La construcción de la carretera Lumbaqui-La Bonita, ha originado una fuerte "ola colonizadora" que empieza a presionar sobre nuevas áreas de bosque natural que hasta hace poco tiempo se mantenían de manera prístina. La consecuencia más importante del fenómeno colonizador, ha sido la degradación constante del recurso bosque, actividad que ha sido incentivada por la presencia de varios comerciantes intermediarios de la madera, los cuales vienen ejerciendo su influencia desde hace muchos años atrás.
A pesar de ser el primer acercamiento botánico a la región, se determinó la presencia de cuatro especies nuevas de plantas pertenecientes a la Familia Rubiaceae.
Los bosques que se localizan en áreas aledañas a los centros poblados, como es el caso de Santa Bárbara, La Bonita y Rosa Florida se encuentran alterados y la herpetofauna que domina es propia de ese tipo de ambientes. A pesar de aquello se pueden encontrar remanentes de bosques naturales, localizados en laderas con pendientes pronunciadas y afloramientos rocosos; estos remanentes boscosos constituyen refugios para la fauna.
El área es de especial interés para la conservación de una gran parte de la flora y fauna ecuatoriana. No solamente presenta una alta riqueza de especies, sino que también mantiene altos índices de endemismo. La mayor parte de la diversidad de plantas, anfibios y reptiles tiene relación con la fauna amazónica o la fauna de las estribaciones orientales de los Andes.
Se recomienda el establecimiento y creación del Bosque Protector Corredor Biológico, que permita normar y regular el uso de los recursos, con el fin de garantizar y regular su integridad y que integren los intereses de la población con los de conservación de los frágiles ecosistemas del área La Bonita Río Cofanes
La línea base de información generada en la presente investigación, debe servir como base para la elaboración del Plan de Manejo; por lo que se recomienda al Municipio y a la Fundación La Bonita, el inicio de un proceso de gestión para elaborar dicho Plan.
Se recomienda que el liderazgo de la administración del Bosque Protector sea asumido por el Municipio, quien cuenta con el marco legal que permitirá garantizar su participación en los procesos de toma de decisiones de carácter ambiental. La información botánica y ecológica del área de estudio es escasa, por lo que es necesario realizar un inventario florístico completo en todos los tipos de vegetación determinados.
Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a: Al Programa de Becas para Investigación en Conservación Aplicada (AICA) de The Nature Conservancy, al Centro de Datos para la Conservación (CDC-Ecuador), al Herbario Nacional del Ecuador, al Programa de Becas de Investigación del Missouri Botanical Garden, al Programa de Becas de Investigación de EcoCiencia, al Proyecto Bioreserva del Cóndor, a la Escuela de Biología de la Universidad Central y al Ministerio del Ambiente.
Cifuentes, M. et al. 1989. Estrategia para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador, II Fase. Ministerio de Agricultura y Ganadería y Fundación Natura. 196p.
Dinerstein, E., D. Olson, D. Graham, A. Webster, S. Primm, M. Bookbinder, G. Ledec. 1995. Una evaluación del estado de conservación de las eco-regiones terrestres de América Latina y el Caribe. Fondo Mundial para la Naturaleza. Banco Mundial. Washington DC. 135p.
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